Ir al contenido principal

animalitos de Dios

en este tablero
no hay damas
ni reinas
es un tablero en zigzag y tambaleante
como el destino de un bote 
en archipiélago 

las fichas son dedos rotos
dedos con fiebre
falanges de mano 
harta

por aquí vas a ir a otro país
le dijo el sombrerero loco
por acá llegarás
al país donde todo crece
a ritmo selva

digamos la mitosis de árboles
y casas abandonadas
digamos enredaderas 
descontroladas
digamos árboles 
invertidos


un país impreso sobre otro
palimpsesto
qué lugar común
qué lugar común
pentimento
qué lugar común
qué lugar común


con horror escucha las mismas
palabras que una vez sedujeron
como bolero de lingüista enamorada


porque 
para vivir hay que vivir bien
lo que es lo mismo que guardarse en un álbum
u arcón. 


para vivir hay que moler músculo y uñas
huesos y hacer un polvo humano
para crear una forma humana 
liviana pero contundente.

en el país extenso sobre impreso
las letras inciden en las fronteras
no habría límites
áreas tomadas por asalto
gente encolada como hojas entre tapas
gente libro que habla igual

pero en el fondo 
en el fondo 
buscan el ojo 
el ojo vertical
busca

ojo para seguir hablando
el animalito 
lo que necesita es abrigo y leche
el animalito lo que necesita es una sonata 
a la luz de la luna
un claro 
un poco de control
una risa y
creer

un poco.

Comentarios

Entradas populares de este blog

: Hornallas (pdn)

Lo veía llegar cargado con las bolsas del supermercado para llenar la heladera. Rápidamente, desenfundar el cuchillo de cortar carne para hacer un estofado, con zanahorias y cebolla de verdeo. Un toque de malbec y mucho malbec en las copas. Mirábamos el cambio de estación desde el ventanal y soñábamos con envejecer juntos. Yo dije que sí a todo pero dudando sobre lo de envejecer. No quiero estar para eso. Después comíamos vorazmente como si hubiéramos salido de caza y teníamos que acumular esa carne en los músculos para poder hacer frente a un invierno crudo a la intemperie. Malbec nos ponía contentos. Yo veía todo más hipermétrope . Había algo de distorsión en el futuro también. Las ollas quedaban sucias para el otro día. Las hornallas pedían un poco descanso. La mesa vestida con un mantel que ni ella reconocía en su memoria de mesa. La noche se hacia de día. Eran columnas de luz heridas por el fósforo de la petroquímica. Me ponía la placa de bruxismo y me ocultaba en un edredón inver...

Susurro

en tono confesional: susurro una pequeña  verdad revelada a la primera luz del día. Me fue dada la libertad de callar o decir pero la cuestión es encontrar la forma. Podría poner puntos suspensivos y generar una gran duda pero es sencillo  y muy sintético: no ocurrirá nada extraordinario como un nacimiento o una muerte.  En la percepción de cómo irán ocurriendo las cosas,  el tono o el valor será cuestión de quien califique. La hondura de la huella de alguien sobrecargado no es mérito,  avaricia: querer llevarse todo. La mañana está llena de revelaciones se puede partir el esternón por un ancla histórica. O la magnolia me endulzará de tal forma que la vida será embriagante. Buscaré la estrella que fría tal vez muerta se ve,  porque estoy como habrán estado tantos, atenta a su esplendor. Un planeta rojo me dirá que hay otros lugares y todo me parecerá una experiencia primigenia. El sol del mediodía ya m...

Preterintención

Somos animales de visión. Vemos todo el tiempo y lo que vemos es apenas y con agravio  una clara distorsión del paisaje geográfico o humano. Distorsiones de aquellas configuraciones que se arman ya sea por el tránsito, el viento, la lluvia o el calor. Las fiestas también son factores aglutinantes. Las mujeres del relato se odiaban de una manera constitucional. Tal vez,  por el hecho de que eran madre e hija. Las novelas de temas femeninos se originan en el Crossing Over:  en lugar de una Y aparece otra X. Las dos mujeres se odiaban tanto que no hacían más que confirmarlo cuando estaban lejos. Porque vivían lejos. Tan lejos como tres o cuatro ciudades grandes de distancia. * Lo intangible del pensamiento común lo hace venenoso como el arsénico en el acuífero. Imperceptible va calando el esmalte de los dientes. El odio en el centro del amor es la partícula (cero) de arena en la ostra que producirá una perla de gran valor. El pensamiento es una máquina degenerativa...